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Articulo

Límites y berrinches: cómo manejar el ‘no’

Aprende a lidiar con los berrinches de tu peque sin perder la cabeza.

7minutos
lectura Dec 6, 2018

Sin duda, crecer junto a tu peque también ha traído grandes aprendizajes para ti. Uno de los mayores retos de esta nueva etapa es aprender a manejar los berrinches que comienzan a aparecer, sin perder la cabeza o la paciencia. 

Es muy normal que veamos lo berrinches como una mala conducta, por lo que es importante entender para qué sirven y cómo funcionan, para manejarlos de mejor manera.

¿Por qué suceden los berrinches?

En realidad, los berrinches son naturales en el desarrollo a nivel bioquímico y cerebral: se tienen que dar porque de esta manera se conectan zonas del cerebro.

El berrinche es una forma en la cual el niño manifiesta la frustración por no poder conseguir lo que desea, es la manera en la que aprende a sentir, reconocer y expresar lo que siente. Debemos buscar apoyarlo mientras aprende a lidiar con sus emociones.

Manejar la frustración

El proceso natural es que tu peque viva esta frustración y la quiera expresar a través del llanto y la resistencia física. 

Cuando intentamos controlar o evitar los berrinches, no le estamos permitiendo llegar al autocontrol, la regulación y la madurez. Por eso es importante aprender a acompañarlo, con paciencia y calma.

Límites con amor

Al momento de ponerle un límite o negarle algo a tu peque, seguramente se frustrará, pero lo recomendable es que no cambies tu postura a pesar del berrinche, ya que los límites son una manera de enseñarle cómo manejar la adversidad

Es posible poner límites de manera amorosa y amable. Al hacerlo, ayudas a tu peque a madurar y entender que el mundo no se adapta a ellos siempre, sino que ellos se tendrán que adaptar al mundo muchas veces.

Estrategias para sobrevivir a los berrinches

Una estructura bien establecida le da a tu peque la posibilidad de saber lo que sucederá a continuación, lo que lo hará sentirse más tranquilo y dispuesto a colaborar.

Respetar los horarios para las diferentes actividades es muy importante. Por ejemplo, tener horarios establecidos para comer ayuda a que el cuerpo de tu peque se acostumbre a recibir los alimentos siempre a la misma hora, con lo que evitas que le de hambre y se ponga de mal humor. 

Además, cada comida debe tener una duración limitada. Si ya pasaron 30 minutos o más y no comió, lo mejor es pasar a la siguiente actividad, sin hacer mayor conflicto.

Es importante saber que forzar a un niño a hacer algo, probablemente genere mayor resistencia. Es mejor buscar tácticas de negociación y formas amables en las que puedas hacer que tu hijo coopere, sin necesidad de pelear.

Uno de los grandes retos de la paternidad es aprender a dejar las expectativas a un lado y confiar en ti y en tu peque, sabiendo que juntos encontrarán la manera ideal de sobrellevar los momentos de tensión y ¡seguir disfrutando de los buenos!

Cuéntanos, ¿cómo te sientes cuando aparece un berrinche?