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mamá dando de comer a bebé

8 formas de prevenir la mastitis

 

La mastitis es una de las complicaciones más severas y dolorosas de la lactancia, aquí te contamos cómo prevenirla.

Miércoles, Marzo 4, 2020 - 11:50

La mastitis es una de las complicaciones más severas y dolorosas de la lactancia, aquí te contamos cómo prevenirla.

¿Qué es la mastitis?

La mastitis es una de las complicaciones más severas y dolorosas de la lactancia, ya que es una infección bacteriana que se puede presentar en las glándulas mamarias o en los conductos que las conectan. Se suele identificar porque se manifiesta con abultamientos, dolor y/o calor zonificado en el seno, congestionamiento, coloraciones rojas y/o fiebre y escalofríos.

mamá dando de comer a bebé

¿Cómo prevenirla?

1. Empieza la lactancia lo más pronto posible

 Tu bebé está listo y es capaz de alimentarse dentro de su primera hora después de haber nacido, se recomienda iniciar con contacto piel a piel durante este momento para lograr un mejor inicio para tu lactancia, así como lograr el apego adecuado con tu bebé.

 

2. Promueve la frecuencia de tomas

Así como es de gran beneficio para tu pequeño el mantener una buena frecuencia de tomas de leche materna (de 8 a 12 por día), dar pecho frecuentemente (cada 1.5 a 2 horas) desde el inicio ayudará a promover tu producción de leche materna. Dar pecho con regularidad y respondiendo a las primeras señales de hambre de tu bebé ayudará a prevenir que se acumule la leche en tus senos y tengas incomodidades por congestión e inflamación.

 

3. Revisa el agarre de la boca de tu bebé al seno

Asegúrate que tu bebé tenga un agarre profundo (llegando tu pezón hasta el fondo superior de su paladar, dejando visible sólo una parte de tu areola dentro de su boca, su boca debe estar abierta con los labios expuestos), así como lograr que tus pechos queden vacíos después de cada toma. Una forma de saber si tus senos se vaciaron es masajearlos para comparar su firmeza antes de la toma y al final de la toma, en donde se deben sentir mucho más blandos. Para más tips de cómo lograr un agarre profundo, puedes leer más en nuestro artículo “Técnica para un agarre correcto durante la lactancia”.

 

4. Mantén la lactancia a libre demanda.

 Dejar periodos largos entre cada toma puede llevarte a tener los senos congestionados con leche materna, esto brinda un ambiente propicio para el sobrecrecimiento de bacterias. Para reducir este riesgo, alimenta a tu bebé con la mayor frecuencia posible, durante la mayor duración posible o mientras tu bebé decida seguir succionando, tanto en el día, como en la noche. Permite que tu bebé vacíe tu seno antes de cambiarlo de lado, si es que aún muestra señales de hambre. Tu bebé soltará tu seno cuando esté satisfecho. Para la siguiente toma, comienzas con el otro seno o con el seno con el que tu bebé terminó la toma a medias porque se llenó del primer seno que le ofreciste (te puede ayudar tomar nota de con cuál lado inicia y termina cada toma).

 

5. Amamanta de forma exclusiva durante por lo menos los primeros 6 meses de vida.

 La Organización Mundial de la Salud recomienda amamantar a tu bebé de forma exclusiva durante por lo menos los primeros 6 meses de vida para poder darle todos los beneficios de la leche materna. Brindar tomas frecuentes, especialmente durante los primeros meses, puede ayudar a prevenir que se congestionen tus senos, lo cual es un ambiente potencial para que se infecten. Si varían los patrones de alimentación de tu bebé, o tienes que extender el tiempo entre tomas por alguna razón en específico, utiliza un extractor de leche materna para extraer cualquier exceso de leche y ayudar a mantener en ritmo tu producción.

 

6. Varía las posiciones en las que amamantas

 Rotar las posiciones en las que amamantas puede llegar a ayudarte a vaciar tus senos de forma más efectiva. Aquí te compartimos algunas posiciones que puedes probar.

 

 7. Evita la presión en tus senos

 Los conductos obstruidos pueden llegar a ser causados por exceso de presión en tus senos, lo cual previene que la leche fluya libremente. Algunos especialistas recomiendan evitar el uso de sostenes con varillas, muy ajustados o de talla inadecuada, así como el uso de portabebés con mucha presión sobre tus senos o dormir boca abajo.

 

8. Identifica posibles señales de mastitis

 Mantener una rutina de revisión de tus senos de forma regular (por ejemplo, después de bañarte), para identificar señales tempranas de mastitis como pezones rozados, tus senos muy pesados o muy calientes, o abultamientos en tus senos pueden ser señales de conductos obstruídos. Si tienes alguno de estos síntomas, trata de descansar lo más posible, así como continuar amamantando a tu bebé con la mayor frecuencia posible con el seno afectado. Contacta a tu professional de la salud para comentarle tus síntomas y juntos decidir la mejor forma de tratamiento.

 

Para la mastitis, la prevención es tu mejor aliado

 

 Ahora hay evidencia que indica que el consumo diario de Lactobacillus fermentum, desde el último trimestre del embarazo y durante toda la lactancia, pueden ayudar a reducir las probabilidades de padecer dolor al amamantar y hasta la mastitis. Este tipo de probióticos le brindan a la microbiota de tu seno las bacterias adecuadas que son propias de un seno saludable durante la lactancia.

 

¿Quieres conocer más de los probióticos Lactobacillus fermentum? Te invitamos a seguir leyendo aquí.

 

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